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sábado, 23 de febrero de 2013

ENTRADA nº200: Crítica de LINCOLN (Steven Spielberg, 2012)

Hola de nuevo! Queda nada, nada, nada para Los Oscar (son tomorrow mismo) y gracias a mi organización de ejecutivo americano (osea, una mierda) he tardado lo mío pero, al límite de lo imposible me ha dado tiempo a ver una de las frontrunners, que había retrasado hasta ahora: Lincoln.

Director: Steven Spielberg

Reparto: Daniel Day-Ley, Sally Field, Tommy Lee Jones, Gloria Reuben, Josehp Gordon-Levitt, David Straitharn, James Spader, Lee Pace, Gulliver McGrath, Hal Holbrook, John Hawkes, Michael Stuhlbarg, Jared Harris, David Costabile, Jackie Earle Haley, Joseph Cross.

Argumento: 1865, la Guerra Civil Americana está llegando a su fin y, en medio de la polvareda, Abraham Lincoln propone una enmienda a la constitución; una que terminará e ilegalizará de una vez por todas la esclavitud negra que oprime el país desde sus orígenes.

Crítica: La razón por la que había pospuesto ver Lincoln hasta ahora es porque me esperaba un biopic casposo intragable. A todo el que esté retrasando su visión por este motivo, no lo hagáis: no es, ni de lejos el típico film patriótico y pasteloso que todos creemos.

La cinta de Spielberg explica un punto clave de la historia de Estados Unidos: la abolición de la esclavitud negra. Y lo hace muy, muy bien. Ayudado en una enorme parte por la inmensa, inmensa interpretación de Daniel Day-Lewis. Hay una razón por la que lo está ganando todo y es que es simplemente el mejor; se sumerge por completo en su personaje y lo clava a través de los 150 minutos que dura la película sin necesidad de excesos, con una interpretación robusta y profunda (tengo There Will be Blood por ver y esto me da muchas ganas de hacerlo). No entiendo muy bien porque el bueno de Lincoln tiene que contar anécdotas chorras cada dos minutos pero qué más dará, cada loco con su tema.


Luego tenemos a Sally Field, quien perdonad pero da un papelazo que nada tiene que envidiar a la escena y media que tiene Hathaway en Les Misérables. Lo digo de nuevo; Hathaway está genial, pero tiene un cuarto de hora. Field ofrece una interpretación complicada con un personaje de lo más goloso. Lejos de lo que se pueda pensar, Mary Todd Lincoln no era la típica mujer florero; estaba un pelín loca y, como sabéis, eso me encanta. Su pedazo de bofetada en modo de fina prosa al personaje de Lee Jones me pareció genial y uno solo se puede quitar el sombrero ante el increíble duelo actoral que protagoniza con Day-Lewis cuando discuten la muerte de su hijo. Lee Jones completa el reparto principal con un personaje que, por lo que vimos en los Globos de Oro, es mucho más divertido que el actor en sí. Pintoresco como mínimo, Thaddeus Stevens es un borde integral y sus discursos a grito pelado me han hecho reír más de una vez. Ahora mismo tengo dudas acerca de si quedarme con él o con Christoph Waltz en la categoría de Mejor Actor de Reparto, pero mientras no gane De Niro, me conformaría con cualquiera de los dos. Completan el reparto un desfile de demócratas, republicanos, criados y familiares, donde me gustaría destacar a la sólida aportación de Gloria Reuben y apuntar lo carca que me ha parecido la parte de Gordon-Levitt.



Y es que, cuesta terminar de creérselo, pero Lincoln es una cinta entretenida y amena. Sus masivas dos horas y media se pasan (no volando, pero) ágilmente y te dejan un gran gusto en la boca; Lincoln es un tipo agradable y para el final del recorrido de la cinta se gana tu cariño como esa extraña y enigmática figura de un hombre bueno que decidió cambiar la constitución en plena guerra civil. Su reparto secundario le da salsa a una cinta que, aunque pueda parecer un truño más denso que el petróleo, ofrece una excelente visión de un acontecimiento histórico clave. E incluso sus escenas más abiertamente emotivas son justificadas. Es más ¿porqué no? Spielberg logra convertir un tema más que manido en dos horas y media intensas, magníficamente interpretadas, excelentemente narradas y llenas de escenas y diálogos, inteligentes, divertidos y memorables (en serio, Day-Lewis la clava pero bien). Es cierto que tal vez es una de las obras menos personales del director, pero su toque emotivo con la clásica banda sonora de John Williams es algo que tenía todo el derecho a añadir y, seguramente, su huella más notoria en el film. Para cerrar, para aquellos ansiosos de saber mi favorita para los Oscars, creo que es evidente que me quedo, en el último momento, con la inmensa, gran, gran obra de Spielberg, aunque sí que hubiese preferido una bipartición a la inversa en Mejor Película / Director: sigo pensando que Affleck o incluso Bigelow tendrían que haberse llevado la estatuilla, mientras que el honor de ser la mejor cinta del 2012 debería haber ido a parar a Lincoln, justo al contrario de lo que seguramente sucederá este domingo.

Nota: 9

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Pues hasta aquí. Dios, me ha quedado la entrada más larga que la propia película. Esta tarde no estaré por aquí así que no veré quien termina imponiéndose a la ceñidísima encuesta de la barra lateral (ni Globos de Oro ni leches, mis encuestas son lo que le darán el vuelco final a la temporada de premios, me da hasta miedo el poder que tienen), pero como sabréis, yo también he contribuido con mi voto y antes de que se cierre el plazo os quería dar las gracias por colaborar. Antes de irme, os animo a comentar vuestra opinión acerca de Lincoln y vuestras favoritas en los comentarios (ya que, aparte de Amour, es la última que voy a ver de la carrera -no creo que vea Beasts of the Southern Wild- y creo que mi podium de favoritas no se va a mover mucho) y os recuerdo que mañana llegará puntual mi clásico repaso a los Oscars 2013 (con mis favoritas, las vuestras, y mis deseos para la ceremonia). Ea. Pues nos leemos.

Y tal.

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